En el marco del caso que investiga las responsabilidades tras el tsunami del 27 de febrero de 2010, surgen los cuestionamientos hacia la preparación del Estado chileno para este tipo de catástrofes que, por las características de nuestro país, se debería contar con protocolos estrictos en el caso que se presenten.
Ni siquiera un país como Estados Unidos estaba preparado para enfrentar tragedias de gran magnitud, como lo fue el huracán Katrina en 2005. Lo anterior no excusa que las autoridades chilenas no se hayan encontrado preparadas para esta situación, que las oficinas no hayan estado debidamente equipadas o, peor aún, que no haya existido una decisión de Estado de dar prioridad presupuestaria a este tema.
En este punto es donde aparecen otras dudas respecto a la gestión del Gobierno de esta emergencia y por qué no se recurrió desde un principio a organismos que históricamente se encuentran mejor preparados para este caso, como lo es el Ejército.
Revisa a continuación el comentario de Rayén Araya.
+NACIONAL
+INTER
+DEPORTE
+LEÍDO
Encuentranos en Facebook
Suscríbete a nuestras Noticias
Puedes recibir las últimas informaciones de BioBioChile a través de RSS o de email.