A las 09:15 horas se realizó el remate de las acciones que tenía el Estado en las empresas sanitarias Essbio y Esval, a través de Corporación de Fomento de la Producción, Corfo.

Se trata de la participación de un 43,44% de papeles que el estado tenía en Essbio y del 29,43 % en Esval que fueron adjudicadas al grupo controlador Ontario, que representa a un fondo de pensiones para profesores de Canadá.

Los papeles fueron enajenados en su valor mínimo, es decir a 15.18 pesos cada acción de Essbio y a 0.029 pesos cada acción de Esval.

La transacción que recaudó un total de 564 millones de dólares, ha sido objeto de fuertes críticas de ambientalistas y representantes políticos.

La venta de estas empresas se suma a la que hizo Corfo de Aguas Andinas, en junio pasado, y ahora sólo falta concretar la enajenación de Essal, que se espera se realice en los próximos meses.

Tal como ocurrió con Aguas Andinas, Corfo mantiene el 5% de acciones en cada empresa. En cuanto al uso del dinero se resolvió destinarlo a fortalecer créditos a las pymes, la mantención de inversiones financieras, la capitalización de empresas estatales y financiamiento de otras inversiones.

En lo que se refiere a la capitalización de empresas estatales, está contemplado inyectar recursos adicionales a Metro S.A.; Sasipa S.A. (Isla de Pascua); Metro de Valparaiso (Merval) y Trenes Metropolitanos S.A. (Metrotren a Rancagua).