El gobierno argentino otorgó protección a la principal testigo en una causa por la presunta apropiación en 1976 por los diarios Clarín y La Nación de la mayor planta de papel de prensa en complicidad con la dictadura, anunció el viernes el ministro de Justicia, Julio Alak.

Foto: politicaymedios.com

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La testigo Lidia Papaleo “lo ha pedido porque se siente amenazada y se lo hemos otorgado”, dijo Alak en declaraciones a radio La Red de Buenos Aires. La mujer rindió testimonio en la causa por la cual el gobierno acusa a Clarín, La Nación y La Razón (hoy propiedad de Clarín) de actuar en supuesta colaboración con la dictadura (1976-83) para forzarla en 1976 a vender Papel Prensa, que ahora es la única proveedora local de papel para periódicos.

Papaleo es la viuda de David Graiver, entonces dueño de Papel Prensa y fallecido en un sospechoso accidente de aviación en México en 1976, meses antes de que se realizara el traspaso a Clarín y La Nación.

Ambos periódicos, los más influyentes de Argentina, negaron enfáticamente la versión oficial. Alak explicó que se trata de “una protección especial” que se le ha concedido “como a cualquier testigo que siente que está amenazado por haber denunciado un delito de lesa humanidad”.

La mujer había presentado la solicitud ante la Unidad de Coordinación y Seguimiento de Casos de Violencia de los Derechos Humanos. Papaleo firmó la venta de las acciones de Papel Prensa en noviembre de 1976 y meses después fue secuestrada, torturada y encerrada en cárceles clandestinas de la dictadura, según denunció.

En la actualidad las acciones de Papel Prensa pertenecen a Clarín (49%), La Nación (22%) y el Estado (27,46%).

Al mismo tiempo, el gobierno presentó en el Congreso un polémico proyecto de ley para declarar “de interés público” la producción, distribución y comercialización de papel para diarios, lo que fue rechazado por la oposición por considerar que viola garantías constitucionales sobre libertad de prensa.